viernes, 14 de febrero de 2014

Mes del amor que aquilata

Es el poema alabanza
es cantar a la utopía,
es renovar fantasía
con la tinta de esperanza.
Es alivio en la añoranza,
el consuelo en el olvido
es el placer compartido
de la musa que arrebata,
con la pasión que aquilata
cada verso concedido.

Cada verso concedido
es aliento en la nostalgia,
surte hechizo con su magia
consolando en el olvido.
Es del amor consentido
el placer sin arrogancia,
es beldad en la fragancia
que desde el alma destella
y es la paz en la querella
con humildad y elegancia.







Donde la rima nos libe
con el numen exquisito,
que inspira hasta el infinito
 cuando el alma fiel escribe.
Verso a verso se describe
el amor en mil maneras
regocijos, primaveras,
ilusorios espejismos,
desamores y atavismos
con la tinta de quimeras.
 
 
 
 
 
 
 
Para mis amigas Anita y Queta
Las amo
 
Ana y Queta, mis amigas
en el lirismo que emana
con el consuelo que sana
y alimenta sin intrigas.
Renovadas cual espigas
que florecen entre versos,
van hermanando universos
superando las fronteras,
ocasos y primaveras
y los desiertos adversos.
 

 
 

Mosaico para Febrero

Febrero llega de prisa
con su tinta seductora,
versa la musa cantora
su inspiración con la brisa.
Es el amor que improvisa
sus requiebros entre notas,
románticas las gaviotas
revuelan cielos de anhelos,
suspirando sus desvelos
entre cascadas ignotas.
Yo te agasajo en la espera
con regocijo y ternura,
en esta ilusa aventura
de inspirar tu primavera.
Aletea una quimera
con el verso que apasiona,
si en la mirada eclosiona
un torrente de alegría,
mientras la dulce ambrosía
entre notas emociona.
 
Siento la noble grandeza
de la amistad cual tesoro,
que arrebola con decoro
y acrisola su riqueza.
Brilla aún en la pobreza
no claudica ante el enojo,
persevera con arrojo
en nostalgias y quimeras,
construyendo primaveras
en el lacerante abrojo.







lunes, 13 de enero de 2014

Ante Ti mi SeÑor / Amanecer feliz



Amanecer feliz

Amanecer feliz...
aurora que despierta en el amor,
alcemos nuestra voz
y llegue la esperanza al corazón.

Amanecer feliz....
sonríe en la confianza y la oración.
Unidos al Señor
tomados de la mano en comunión.

Amanecer feliz...
amigos en Jesús el Salvador,
alcemos nuestra voz
Tomados de la mano del SeÑor.







 
Ante Ti mi SeÑor
 
 
Vengo ante Ti mi SeÑor
depositando mis penas,
mi esperanza en el perdón
y la aflicción que me aqueja.
Vengo ante Ti Dios de Amor,
con la emoción que da calma,
y mis cargas yo te doy
porque eres luz en mi alma.

Yo te ofrezco mi oración
en comunión de esperanza
bebo el cáliz del amor
en el crisol de Tu Alianza.
En el iris Mi SeÑor,
Tú me sostienes y alcanzas
multiplicas la oración
y bendices mis mañanas.

Vengo ante Ti mi SeÑor
depositando mis penas,
mi esperanza en el perdón
y la aflicción que me aqueja.
Vengo ante Ti Dios de Amor,
con la emoción que da calma,
y mis cargas yo te doy
porque eres luz en mi alma.
 

 

viernes, 10 de enero de 2014

Compartiré contigo


Sin absurdas falacias ni sombras de tristeza
compartiré contigo el  horizonte abierto,
al torrente de sueños en el caudal liberto
donde fluye apacible la audacia y la nobleza.
 
Y  encontraremos juntos la intrépida belleza
aquella que se oculta ilusa en el desierto,
inquieta cuando agita el verbo que diserto
libera el argumento versado en su grandeza.
 
En tanto la mesura doblega la impotencia
que se aferra en la niebla confusa del olvido
y  anula la arrogancia de gélida apariencia.
 
Mientras tanto besamos el eco prohibido
que agradece el romance gozado en la inocencia,
cual instinto sublime del Cénit prometido.
 
 
 
 

jueves, 2 de enero de 2014

En caminos de esperanzas


Tiempo de ilusa verdad
en caminos de esperanzas,
de cotidianas alianzas
que alivian la soledad.
Mirando la realidad
con destellos de optimismo,
de pasión sin espejismo
y con ansias de triunfar,
desafiando al caminar
horizontes entre abismos.


Horizontes entre abismos
que pretenden flagelar
nos inspiran a luchar
con fervor, sin pesimismos.
Derribando fatalismos
y murallas de añoranzas,
sin sombras, ni desconfianzas,
ni los grises escondrijos,
liberamos acertijos
en caminos de esperanzas.





miércoles, 18 de diciembre de 2013

Verbo Amado


En la brisa matinal llegas confiando
horizontes hacedores de esperanzas,
inspirando adoración cual alabanza
que es consuelo en la nostalgia y el quebranto.
 
Más allá de la tormenta conflictiva 
entre nubes tenebrosas y pesares,
tu palabra hace el milagro tolerable
cuando el eco del perdón sana la herida.
 
No abarrotas las tinieblas con quejidos
eres luz en el crepúsculo del alba,
cuando alcanza la prudencia de tu alianza
el amor universal cual compromiso.
 
Verbo amado y mensajero peregrino,
si atenaza en el dolor la desconfianza,
tu verdad del corazón su fe levanta
hacedora de quimeras y destinos.

Resplandece en el amor su andar genuino
 y el candil de la justicia que no humilla,
ilumina sanador cada primicia 
anunciando redención en su periplo.
 
Bendecida lealtad que no atormenta
y predica el evangelio que da vida,
cuando asume cada carga en la neblina
sin el yugo inquisidor de las tinieblas.
 
 
 
 
 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Mosaico de Navidad



 Albricias de esperanzas
 
Albricias de esperanzas escrutan los abismos
cuando alcorza la estrella su eminencia divina,
incólume del odio, ilesa y peregrina
que emancipa la historia de arcaicos atavismos.
 
Asceta es la alborada virtuosa de aforismos
indemnes de egoísmos y ambiciosa doctrina,
mientras brilla sapiente la estrella clandestina
en humilde pesebre sin lujos ni espejismos.
 
Es la paz armoniosa de atinados desvelos
en los ojos sublimes de esplendentes luceros,
que sonríen genuinos ante el sol de justicia.
 
Navidad que sorprende con primicias y anhelos
en la alianza suprema de amorosos senderos,
que bendicen la tierra con la excelsa noticia.
 

Eco de paz
 
Eco de paz, la Navidad nos llega
pletórica en su pléyade de estrellas,
rubrica el testimonio de la entrega
del verbo y la verdad labrando huellas.
 
Eco de paz, incienso en el desvelo,
consuelo en la plegaria clandestina
que alcorza su añoranza en el anhelo
y alivia la nostalgia peregrina.
 
Eco de paz, asilo de una pena
confiando en el milagro que da vida,
gozo y amor de alianza nazarena
candil de la esperanza florecida.
 
Genuina en la algazara de la tierra
que auspicia la alborada en su primicia,
nos llega en la promesa que se aferra:
el ínclito esplendor de la justicia.
 
El eco del amor que arcano abriga
atávico el sendero de quimera,
refugia en la humildad de la fatiga
la indómita misión cual primavera
 

El incienso de amor
 
El incienso de amor en la tierna sonrisa
que en pesebre de luz nos regala su aroma
es augurio de paz en senderos de gloria,
humildad y perdón en acequias de vida.
 
Es consuelo frugal, es espliego en vigilia,
generosa verdad en la inquieta alameda
cual aurora boreal de celestes estrellas
y el astral sideral del lucero que inspira.
 
La fragante virtud de prudencia conspira
tolerante al andar allanando avatares,
con la ilustre pasión entre aciagos y azares
compromete su voz peregrina y divina.
 
Se levita el vergel en la alianza infinita
que acrisola el edén con el iris sidéreo
y en el verbo hacedor del arcano misterio,
es Jesús el Pastor de primicias genuinas.
 
Se desvela Belén entre anhelos y albricias
con la luz cenital del pesebre hialino
sin lujoso cendal, sin rencor ni egoísmo
persistente y tenaz: nuestro asceta Mesías.
 
Horizonte de amor entre rosas y espinas
en preclaro bregar, de contiendas e historias,
evangelio de luz, primavera y aurora
esplendente en la cruz que predica justicia.
 
 
 
Romancero Navideño
 
Querubines lisonjeros
visten de gala al cortejo,
de aguinaldos navideños
cascabeles, margaritas,
plegarias y campanitas
cual primicias del proemio,
que agasajan la esperanza
en pesebre nazareno.
 
Se acrisolan las promesas
en el albor de los fresnos
y la ventisca de invierno,
presuntuosa en su armonía
ensalza la fe divina,
hacedora de quimeras
en navideña alborada
que bendice primaveras.
 
Plagia el lucero una estrella
que ilumina el universo,
besa la Virgen el sueño
cuando inspira en su vigilia,
el rosicler que emancipa
su contienda de nobleza,
aliviando la añoranza
y rompiendo las cadenas.
 
Y es así como sorprenden
en el vergel de la espera,
las primicias sin fronteras
cual novedad peregrina,
de una verdad que genuina
predica cuando amanece,
el verbo que hace su alianza
con la Palabra que esplende.