martes, 15 de octubre de 2013

Nigromante


 Otoño

Nigromante amanecer de las romanzas
 del ocaso alabastrino y reservado,
se presenta con ardicias de ilustrado,
quejumbroso y lastimero en sus andanzas.

Magistrales los pinceles con semblanzas
del roseado declive enamorado,
se sorprenden con nostalgias del pasado
 hechizando los senderos de añoranzas.

Junto al eco seductor de contradanzas
de la brisa cefiral en despedida,
fluyen briznas que contagian alabanzas.

Y es el ocre celestial que nos convida
al versado levantisco de esperanzas,
que engalana la ventisca presumida.










viernes, 20 de septiembre de 2013

Mis pasotas de Septiembre



Fluye la magia vital
que nos convida al encanto,
verso a verso sin quebranto
con su toque espiritual.
Deja la huella inmortal
en las páginas del tiempo,
superando el contratiempo
de las absurdas fronteras,
con el versar de quimeras
más allá de un pasatiempo.

Nos atrapa el sortilegio
de las letras seductoras,
animando las auroras
el dilecto florilegio.
Cada nota es fiel arpegio
que enternece en la nostalgia,
es melodía y es magia
en la esperanza divina,
y es la alianza peregrina
con la lira que contagia.

El arte rima el desvelo
de mis noches tentadoras,
surte entre letras cantoras
el romance y el anhelo.
Viste el azul de mi cielo
la ilusión y la esperanza,
fluye la musa que danza
al compás del desafío,
entre gotas de rocío
cuando el rosicler alcanza.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Despedida




El verano se despide en agonía
y el declive cual ocaso de repente,
acaricia un no me olvides tiernamente
y el azul de mi genuina fantasía.

El misterio de la luz en la partida
y el primor del rosicler entre los montes,
deja huellas que definen horizontes
en el arduo caminar de nuestra vida.

Aferrado el corazón a la memoria
y al gemido del silencio nigromante,
acompaña en el suspiro delirante
 el periplo de la ilusa trayectoria. 

El celeste amanecer sabe de olvidos
y del iris surtidor de la esperanza,
que se nutre del amor y su confianza
en la senda de caminos recorridos.

Volverá la primavera y su alegría,
del verano sus quimeras, sus desvelos
y el bohemio seductor de mis revuelos
confidente en el versar de mi utopía.










miércoles, 18 de septiembre de 2013

Más allá del desvarío




Dulce copla mañanera,
brisa de amor cual fortuna
del romance con la luna
que acaricia tempranera.
Madrugando lisonjera
me regala la primicia,
novedosa y sin codicia
confidente en los desvelos,
entre horizontes de anhelos
que acrisolan con justicia.

Versos del alma confiesan
su florilegio genuino,
en el abrazo divino
de emociones que regresan.
Las fronteras atraviesan
avatares de añoranzas,
dimensionan sus andanzas 
más allá del desvarío,
para alcanzar el estío
diamantino de esperanzas.


Suave acorde que se inspira
en  el  azul desafío,
sin agobio ni extravío
cuando el arpegio delira.
Emocionada la lira
y ataviada en su quimera,
se regocija en la espera
 melodiosa y oportuna,
con las notas de la luna
en su copla mañanera.








jueves, 22 de agosto de 2013

En la noche traviesa




Es díscola la noche traviesa entre deseos,
indómito el aroma del numen que delira
y en medio del silencio las dudas se disipan
vagando la añoranza pletórica de anhelos.

Rebelde se acicala la dama peregrina
y alcorza en su diamante la luna que acrisola,
en tanto la mirada cetrina y tentadora
delata la romanza sublime que musita.

Fugaces las estrellas dibujan filigranas
de epígonos romances exentos de egoísmos
y brillan como hogueras luceros de optimismo,
traviesos cual candiles en noche de almenaras. 

La danza de las ramas desnudas con la brisa
regalan la armoniosa vigilia ineludible,
y hespérides del cielo se acoplan apacibles
cual pléyades virtuosas de acrisoladas ninfas.

Y el álamo discreto sacude sus nostalgias
mientras caen las gotas indemnes del estío.
Y el ingenio impetuoso del gélido atrevido,
acompaña la noche que asperge en su fragancia.







miércoles, 24 de julio de 2013

Va el verso




Discretamente en el bregar bohemio
un verso que eclosiona en esperanza,
cual estela frugal va sin apremio
venciendo la indolente desconfianza.

Celosamente en noche de atavío
la brisa confabula con la magia
del claro amanecer que en el estío,
florece libre e indemne de nostalgia.

Súbitamente es cómplice la luna
que acerca su mirada desde el cielo,
revela el rosicler de la fortuna
gozando caprichosa su desvelo.

Y ansioso en el lirismo peregrino
trasciende el atavismo de visiones,
sediento y milagroso en el camino
increpa levantisco sus pasiones.  

Genuino va el poeta en rebeldía
profeta y ruiseñor en las praderas,
trinando entre los versos la utopía
de iluso precursor en las quimeras. 

Errante y seductor en las primicias
va el verso cual epígono del viento,
certero entre palabras y caricias
preclaro defensor del pensamiento.





lunes, 22 de julio de 2013

Haremos la ronda del arpa



Haremos la ronda del arpa
de azares que arrullan la paz,
haremos soñar las quimeras
y en torno a la hoguera danzar.
Haremos la ronda de esperas
ostenta su ingenio el edén
y afloran dondiegos ascetas:
anhelos de iluso vergel.

Haremos cantar ruiseñores
con musas de azul ilusión,
haremos la ronda de encuentros
que afirman plegarias de amor.
Romanza del arpa que arrulla
versados caprichos del Sol,
que alienan  corolas de Otoño
y ocasos del  ocre esplendor.

Haremos danzar mariposas
que añoran la luz cenital
y espliegos de azules alfombras:
tentando el adagio frugal.
Cual oda de lujo avizora
la ronda donosa y vital,
relente de versos y prosas:
que aspergen tonadas de paz.