lunes, 13 de enero de 2014

Ante Ti mi SeÑor / Amanecer feliz



Amanecer feliz

Amanecer feliz...
aurora que despierta en el amor,
alcemos nuestra voz
y llegue la esperanza al corazón.

Amanecer feliz....
sonríe en la confianza y la oración.
Unidos al Señor
tomados de la mano en comunión.

Amanecer feliz...
amigos en Jesús el Salvador,
alcemos nuestra voz
Tomados de la mano del SeÑor.







 
Ante Ti mi SeÑor
 
 
Vengo ante Ti mi SeÑor
depositando mis penas,
mi esperanza en el perdón
y la aflicción que me aqueja.
Vengo ante Ti Dios de Amor,
con la emoción que da calma,
y mis cargas yo te doy
porque eres luz en mi alma.

Yo te ofrezco mi oración
en comunión de esperanza
bebo el cáliz del amor
en el crisol de Tu Alianza.
En el iris Mi SeÑor,
Tú me sostienes y alcanzas
multiplicas la oración
y bendices mis mañanas.

Vengo ante Ti mi SeÑor
depositando mis penas,
mi esperanza en el perdón
y la aflicción que me aqueja.
Vengo ante Ti Dios de Amor,
con la emoción que da calma,
y mis cargas yo te doy
porque eres luz en mi alma.
 

 

viernes, 10 de enero de 2014

Compartiré contigo


Sin absurdas falacias ni sombras de tristeza
compartiré contigo el  horizonte abierto,
al torrente de sueños en el caudal liberto
donde fluye apacible la audacia y la nobleza.
 
Y  encontraremos juntos la intrépida belleza
aquella que se oculta ilusa en el desierto,
inquieta cuando agita el verbo que diserto
libera el argumento versado en su grandeza.
 
En tanto la mesura doblega la impotencia
que se aferra en la niebla confusa del olvido
y  anula la arrogancia de gélida apariencia.
 
Mientras tanto besamos el eco prohibido
que agradece el romance gozado en la inocencia,
cual instinto sublime del Cénit prometido.
 
 
 
 

jueves, 2 de enero de 2014

En caminos de esperanzas


Tiempo de ilusa verdad
en caminos de esperanzas,
de cotidianas alianzas
que alivian la soledad.
Mirando la realidad
con destellos de optimismo,
de pasión sin espejismo
y con ansias de triunfar,
desafiando al caminar
horizontes entre abismos.


Horizontes entre abismos
que pretenden flagelar
nos inspiran a luchar
con fervor, sin pesimismos.
Derribando fatalismos
y murallas de añoranzas,
sin sombras, ni desconfianzas,
ni los grises escondrijos,
liberamos acertijos
en caminos de esperanzas.





miércoles, 18 de diciembre de 2013

Verbo Amado


En la brisa matinal llegas confiando
horizontes hacedores de esperanzas,
inspirando adoración cual alabanza
que es consuelo en la nostalgia y el quebranto.
 
Más allá de la tormenta conflictiva 
entre nubes tenebrosas y pesares,
tu palabra hace el milagro tolerable
cuando el eco del perdón sana la herida.
 
No abarrotas las tinieblas con quejidos
eres luz en el crepúsculo del alba,
cuando alcanza la prudencia de tu alianza
el amor universal cual compromiso.
 
Verbo amado y mensajero peregrino,
si atenaza en el dolor la desconfianza,
tu verdad del corazón su fe levanta
hacedora de quimeras y destinos.

Resplandece en el amor su andar genuino
 y el candil de la justicia que no humilla,
ilumina sanador cada primicia 
anunciando redención en su periplo.
 
Bendecida lealtad que no atormenta
y predica el evangelio que da vida,
cuando asume cada carga en la neblina
sin el yugo inquisidor de las tinieblas.
 
 
 
 
 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Mosaico de Navidad



 Albricias de esperanzas
 
Albricias de esperanzas escrutan los abismos
cuando alcorza la estrella su eminencia divina,
incólume del odio, ilesa y peregrina
que emancipa la historia de arcaicos atavismos.
 
Asceta es la alborada virtuosa de aforismos
indemnes de egoísmos y ambiciosa doctrina,
mientras brilla sapiente la estrella clandestina
en humilde pesebre sin lujos ni espejismos.
 
Es la paz armoniosa de atinados desvelos
en los ojos sublimes de esplendentes luceros,
que sonríen genuinos ante el sol de justicia.
 
Navidad que sorprende con primicias y anhelos
en la alianza suprema de amorosos senderos,
que bendicen la tierra con la excelsa noticia.
 

Eco de paz
 
Eco de paz, la Navidad nos llega
pletórica en su pléyade de estrellas,
rubrica el testimonio de la entrega
del verbo y la verdad labrando huellas.
 
Eco de paz, incienso en el desvelo,
consuelo en la plegaria clandestina
que alcorza su añoranza en el anhelo
y alivia la nostalgia peregrina.
 
Eco de paz, asilo de una pena
confiando en el milagro que da vida,
gozo y amor de alianza nazarena
candil de la esperanza florecida.
 
Genuina en la algazara de la tierra
que auspicia la alborada en su primicia,
nos llega en la promesa que se aferra:
el ínclito esplendor de la justicia.
 
El eco del amor que arcano abriga
atávico el sendero de quimera,
refugia en la humildad de la fatiga
la indómita misión cual primavera
 

El incienso de amor
 
El incienso de amor en la tierna sonrisa
que en pesebre de luz nos regala su aroma
es augurio de paz en senderos de gloria,
humildad y perdón en acequias de vida.
 
Es consuelo frugal, es espliego en vigilia,
generosa verdad en la inquieta alameda
cual aurora boreal de celestes estrellas
y el astral sideral del lucero que inspira.
 
La fragante virtud de prudencia conspira
tolerante al andar allanando avatares,
con la ilustre pasión entre aciagos y azares
compromete su voz peregrina y divina.
 
Se levita el vergel en la alianza infinita
que acrisola el edén con el iris sidéreo
y en el verbo hacedor del arcano misterio,
es Jesús el Pastor de primicias genuinas.
 
Se desvela Belén entre anhelos y albricias
con la luz cenital del pesebre hialino
sin lujoso cendal, sin rencor ni egoísmo
persistente y tenaz: nuestro asceta Mesías.
 
Horizonte de amor entre rosas y espinas
en preclaro bregar, de contiendas e historias,
evangelio de luz, primavera y aurora
esplendente en la cruz que predica justicia.
 
 
 
Romancero Navideño
 
Querubines lisonjeros
visten de gala al cortejo,
de aguinaldos navideños
cascabeles, margaritas,
plegarias y campanitas
cual primicias del proemio,
que agasajan la esperanza
en pesebre nazareno.
 
Se acrisolan las promesas
en el albor de los fresnos
y la ventisca de invierno,
presuntuosa en su armonía
ensalza la fe divina,
hacedora de quimeras
en navideña alborada
que bendice primaveras.
 
Plagia el lucero una estrella
que ilumina el universo,
besa la Virgen el sueño
cuando inspira en su vigilia,
el rosicler que emancipa
su contienda de nobleza,
aliviando la añoranza
y rompiendo las cadenas.
 
Y es así como sorprenden
en el vergel de la espera,
las primicias sin fronteras
cual novedad peregrina,
de una verdad que genuina
predica cuando amanece,
el verbo que hace su alianza
con la Palabra que esplende.
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 30 de noviembre de 2013

En la humildad del silencio

En la humildad del silencio
el Espíritu divino,
abrazó el santo misterio
con el Sí del acertijo.
El cielo escuchó discreto
el pacto de la ternura,
sin  falacias ni preguntas
bendecida por el eco,
sintió María el destello
del amor que la fecunda.
 
La fidelidad conjura
con la grandeza y la honra
sabe el Señor de la Historia
la beldad en la inocencia,
de la aceptación serena
cuando es la fe quien convoca.
Surtidora y milagrosa
es la mirada que acoge,
la revelación del hombre
santificado de gloria.
 
Madre de Dios tú acrisolas
en las tinieblas la vida,
traes la luz peregrina
humanizando las sombras.
Eres dádiva amorosa
sin artificios ni lujos,
con la sencillez del justo
se bendijo las naciones,
cuando el verbo se hizo Hombre
para redimir el mundo.
 
 
 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Gracias Señor por la vida


Gracias te doy Padre mío
por el Sol y las estrellas,
por perdonar las querellas
y bendecir el rocío.
Espiritual desafío
al comenzar la mañana,
llena de luz mi ventana
con el verbo peregrino
y el Espíritu divino
cual promesa soberana.
 
Sabio hacedor compasivo
te doy gracias por amarme,
por estar, por consolarme
en mi hastío fugitivo.
Compañero reflexivo
que no cobra su factura,
fiel amigo en la aventura
misionero y sin fronteras,
en desiertos, primaveras
persuadiendo con ternura.
 
Gracias te doy en mi aurora
cuando la noche no impide,
el rosicler que coincide
con la oración salvadora.
Cual plegaria vencedora
renovando sentimientos,
se elevan los pensamientos
hasta el arca de la alianza
con el poder, la esperanza
que multiplican talentos.
 
Tu palabra es el remanso
y el nutriente que da calma,
es alivio para el alma
laboriosa en el descanso.
Ofrece su verbo manso
en el dolor, la penuria,
en el quebranto, la injuria
ensalzando la grandeza,
la santidad, la nobleza
despojada de la furia.
 
Gracias te doy por la Luna
confidente de mis penas,
por las promesas serenas
y la caricia oportuna.
Tu presencia es la fortuna
que no turba ni atropella,
es paciente cuando sella
el Pacto de amor y vida,
con la verdad asumida
en el Cenit que destella.