lunes, 11 de junio de 2012

Sueña corazón poeta



Sueña corazón poeta,
sueña perfecta beldad
y en su agraciada silueta,
sueña anhelos la verdad.

Sueña despacio y sin prisa,
sueña el éxodo en el mar,
sueña la fiel poesía:
sueña ilusa su bondad.

Sueña ilustre maravilla
su quimera de arrebato
y en la visión que alucina,
sueña el náufrago su espanto.

Sueña un tiempo de quijotes
la evasiva justiciera,
sueña el bohemio sus dotes
en la soledad que versa.

Sueña corazón poeta
su peregrina ambición,
cual  soñadora leyenda
en su égloga de amor.


Sueña hermosura divina
generosa y reticente,
sueña ilusa  a la deriva
en el exilio silente,
la legendaria utopía
de una pléyade que siente,
el naufragar de su lira
en el olvido que hiere.


Sueño yo, noche de estrellas,
sueño el terral que ennoblece 
sueño mi eterna promesa,
sueño el pasado que vuelve,
cuando beso con mis letras:
los recuerdos que no mueren.


sábado, 9 de junio de 2012

Enigmas de una tarde.

La tarde enamoraba con su brisa. Todos buscaban el regocijo en las miradas, reclinados los cuerpos en el pasto fresco y el aroma del viento seductor embriagando los espacios, los anhelos y los suspiros. El néctar de la vida coronaba sus encantos, brotaba con la fuerza vital de su energía imparable en el acople perfecto con la naturaleza. Armonía del Sol y de su alquimia, del poder selectivo del silencio intangible, discreto e inevitable, de los acordes del horizonte inescrutable que enamoraba la tarde con su brisa etérea, mientras el descanso contemplaba ascético el paraíso enigmático de la vida y sus misterios.
Rendidos ante el ideal de una quimera, fantasía del ensueño y utopía de la espera infinita ineludible e inaplazable, agitada y persistente, incognoscible y optimista,  estaban los sueños respirando los instantes , reclinados en el laberinto verde del cándido universo, mientras la brisa tierna enamoraba almas, despertaba espíritus de duendes y armonizaba misántropa y bohemia con la tarde y el vistuosismo etéreo de su encanto.
Miradas solitarias y cómplices, emocionadas ante la inercia y la pasividad del entorno, del placer oculto y reservado de lo divino, de lo incomprendido que libera y desata, que invita a la meditación e iluminación interior, que enlaza los puentes esenciales entre el mundo invisible a los ojos y ese universo que solo puede descubrir el ónfalos del alma. Y en medio de la compañía de la magia, la tarde recibía el acariciante velo de la brisa que la enamoraba con su seducción, con su vitalidad inconfundible,  en la eclosión del silencio  que trasciende y fascina, que libera y depura, mientras los sueños reclinados inspiraban las musas solitarias y melancólicas en el arrebato vehemente del néctar de la vida  y el augurio de su espiritualidad divina :  Enigmas de una tarde besada por la brisa.

Y la lira apacible que acarició la tarde
vaticinó la mística sonrisa de la brisa,
enamoró miradas en el supremo instante
y consagró el silente misterio de su alquimia.


Y el bohemio sendero que liberó su encanto
profanando el sudario del peregrino encuentro,
arrebató el susurro del obcecado llanto
y conmovió la lira cual inefable sueño.


Complicidad loable de armonizar virtuoso
el silencio apacible de la bohemia brisa,
que sorprendió la tarde en el campestre gozo
al compartir arcanos renuevos y utopías.


Y la tarde cansada enamoró algún beso
en el ocaso ardiente de la mirada egregia
y acarició el desvelo de su silencio pleno
con la ternura errante de la nobleza eterna.

martes, 5 de junio de 2012

Un día presuntuoso entre tantos




Un día presuntuoso entre tantos
buscando el desatino de algún beso.
Un día incomprendido en el sendero
del yermo y solitario desengaño.

Crueldad del ser errante y vagabundo
que busca levantarse en la mentira,
dañando corazones con sofismas
del náufrago universo de su mundo.

Un necio despertar en la oquedad
trivial del desamparo que enajena,
la absurda maldición del anatema
que ahoga en su censura la humildad.

Deambula entre aventuras del destino
la nimia sensatez de la palabra
y el nómada vacío que le abraza,
cual pléyade las letras del hastío.


Ególatra fantoche es el olvido
que cubre con su escarcha la alegría,
creído,  petulante y egoísta,
cual bárbaro endiosado y poseído.


Un día atormentado en la vigilia
la terca necedad sin patrocinio,
cual égloga visión del  peregrino,
 que esquiva reticente su agonía.


Bucólica expresión que se idealiza
cual oda visionaria del sendero,
que  busca el devaneo de aquel beso
iluso en el azar de su utopía.



miércoles, 30 de mayo de 2012

Te pienso entre mis sueños

 

Te pienso entre mis sueños cual vástago de anhelos,
me inclino en el remanso sublime del deseo.
Te pienso y te reclamo con furia entre recuerdos
y el manto del follaje consuela mis lamentos.


Te sueño en la mirada sublime de la aurora,
tan breve fue el instante fugaz de nuestra historia,
que apenas te concibo  egregio entre las sombras
y evoco en mi diario tu beso entre las rosas.


Te siento en mi lucero de ocasos y lisonjas,
ritual de la esperanza que surte las memorias
del beso peregrino  plasmado entre mis hojas,
que oculta en el sofisma precario su derrota.


Vislumbro en la armonía profunda de mis sueños,
virtuosa la añoranza tan púdica de empeños.
Visiones del sudario que guarda en su silencio,
el beso malicioso, furtivo y embustero.


 Contemplo el espejismo de un rostro en la distancia
que  acerca su nostalgia de azules paraísos.
Divina me acaricia el alma la fragancia
de blancos azahares y ascéticos suspiros.


  Te pienso ineludible cual místico capricho,
reclamo cada espacio que deja en el vacío
la esencia peregrina del beso fugitivo,
robado entre las sombras bohemias del idilio.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Platónico deseo



¿Qué sientes tú por mí platónico deseo
si errante te disipas, te alejas y apareces?
¿Qué sientes tú por mí velero y derrotero
de arcanos ideales y el verso que estremece ?

Yo siento ser gaviota viajera sin contrato,
que al aletear sus penas suspira de quebrantos.
Yo siento ser la misma de antaño entre tus brazos,
que al crepitar tu ausencia destierra sus adagios.

¿Qué sientes cuando tocas el alma con los labios,
platónico arrebato del éxtasis callado?
¿Qué sientes cuando entrego mi cuerpo confinado,
al mito del abismo del beso imaginado?

Yo siento ser aroma, espliego en tus mañanas
fragancia que destila la flor enamorada.
Quiero sentir la brisa y el eco de su gracia,
acariciando el rostro besado por el alba.

Si el nómada recuerdo que abriga tu deseo
se aleja en el bohemio camino que se pierde,
yo buscaré ambulantes azares del sendero:
magnánimo quijote del verso que estremece.

Y sentiré la calma platónica que llega,
cual vuelo de gaviota errática viajera.
Y  sentirás la pródiga caricia de mi ausencia,
en la visión robada de atávicas quimeras.

jueves, 17 de mayo de 2012

Doncella del talento.



Trajo la inmensidad la brisa de un recuerdo,
 acarició con gracia la suavidad de un beso.
Trajo rayos de luna, el brillo de un lucero, 
las gotas del rocío, cascadas del deseo.

Trajo nácar de espuma, trajo fuego en el pecho,
con la ilusión del aura de un corazón intenso.
Trajo el tierno descanso, trajo un cielo discreto,
 inmensidad traviesa, doncella del talento.

Todo llega sin prisa, si al suspirar le veo
con la pueril caricia y el sonreír discreto.
Cual el vaivén del alma trae el mar en los versos,
salitre de las sombras cual nubes de recuerdos.


Trajo el viento apacible la huella de un te quiero,
trajo el lábil suspiro brotando del silencio.
Trajo el duelo inasible en sus olas de miedo,
 inmensidad del alma, princesa del averno.


Llega ilusa y suprema, trae el alba en su seno,
 amanece dispuesta inspirando mis versos.
Llega regia y profeta, dadivosa en su empeño
inmensidad poeta,  doncella del talento.

viernes, 11 de mayo de 2012

Te doy gracias Madre Mía.

Te doy gracias a ti madre querida
por todos tus desvelos y razones,
por cada amanecer en la vigilia
y el sabio sonreír de tus acciones.

Te doy gracias supremas de caricias
celosa seguidora de mis sueños,
unión en la añoranza compartida 
y el cálido regazo del consuelo. 

Te doy gracias refugio de mis ansias
cobija de ternura en la pobreza,
amparo del dolor en la nostalgia
y el eco de alegría en la pereza.

Te doy gracias a ti madre y señora
alondra de mi verso peregrino,
tu voz siento que vibra en mis auroras
si hay sombras que acompañen mi destino.


Te doy  gracias madre mía , no hay palabras
que definan este amor que te profeso,
hacedora de constantes alegrías
y perpetua luchadora  sin relevo,
compartiendo en el pesar y en la desdicha:
la ternura con la magia de tus besos.